Las raíces que crecen son el cuidado principal de las rastas. En las rastas de pelo afro se suele hacer un «retwist»: el crecimiento se enrolla con las palmas y se fija con gel y pinzas. Las rastas hechas con aguja de crochet se cuidan de otra manera: primero se fieltran las raíces y después el pelo suelto se mete dentro de la rasta con una aguja fina. Así se cuidan tanto las rastas naturales de pelo propio como las extensiones de rastas de cabello humano. Te contamos cómo funciona, qué necesitas y por qué no debería doler. El texto se basa en la experiencia de Danila Deriabin, fundador de DaddyDread, que hace y cuida rastas desde hace más de 13 años.
Retwist o retoque con crochet: ¿cuál es la diferencia?
En el retwist, el crecimiento se enrolla con las palmas y se sujeta con pinzas hasta que se fija. El retoque con crochet trabaja con el propio pelo: el fieltrado de raíces enreda el crecimiento en una base densa y la aguja mete cada mechón suelto dentro de la rasta. El resultado es una raíz tan gruesa como el resto de la rasta, en lugar de un «cuello» fino junto al cuero cabelludo.
El método tiene dos partes: el fieltrado de raíces, que puedes hacer en casa en unos 15 minutos a la semana, y la corrección con aguja de crochet, que cierra la raíz por completo.
Por qué las rastas se afinan en la raíz
Incluso después del mejor retoque, el pelo sigue creciendo como pelo normal y liso. Al crecer, se retuerce y se enreda solo, y se convierte en una rasta más fina. Por eso es frecuente ver un estrechamiento entre la rasta y el crecimiento nuevo: las raíces nunca se fieltraron.
Si se fieltraron, pero no con regularidad, la rasta acaba pareciendo un collar de cuentas: un tramo de 1 cm aproximadamente es más ancho que el siguiente y después vuelve a ensancharse. Cada tramo ancho marca una época en la que se fieltraron las raíces. Las rastas viejas suelen estar llenas de estos bultos. Antes de fieltrar, el tramo fino de la raíz se ensancha con los dedos para que la parte nueva crezca con todo su grosor.
De dónde salen los «puentes» entre rastas
Los puentes son pelos que van de una rasta a la vecina. Ahí empiezan a unirse las rastas en la raíz. Las causas habituales son cuatro:
- Pelos cortos. Los pelos que no llegaban a la mitad de la rasta no se metieron en el último retoque. Ahora sobresalen o se enrollan en la rasta vecina.
- Encrespamiento. Las rastas naturales se encrespan con el tiempo, por ejemplo por el roce con la almohada al dormir. Ningún método mantiene dentro cada pelo, pero si separas las raíces antes de fieltrarlas en casa, no se unirán demasiado.
- Prisas del estilista. En el último retoque se dejaron puentes para trabajar más rápido. Normalmente también se nota en el largo: mechones enrollados alrededor de la rasta. Ese tipo de retoque además suele doler mucho.
- Particiones confundidas. Al separar las particiones, el estilista confundió qué pelos eran de qué rasta y enredó las raíces.
Antes de fieltrar, separa las rastas enredadas entre sí, mejor varias filas de una vez, y comprueba con el dedo si hay puentes entre las raíces. Primero se intenta sacar el puente. Si un mechón está atascado, se divide en mechones más finos y solo entonces se rompe: un mechón de 5–8 pelos es demasiado grueso para romperlo limpiamente y puede doler. Las tijeras son el último recurso, solo cuando las rastas se han unido a lo largo de 3–10 cm. Suele pasar cuando el retoque se hace una vez cada 1–2 años.
¿Cuánto tarda un retoque?
En casa, el fieltrado de raíces lleva unos 15 minutos a la semana. Lo que dura un retoque completo depende de cuánto ha crecido el pelo. Con unos 5 cm de pelo suelto, basta con el fieltrado normal para preparar las raíces. Con más de 10 cm, el fieltrado normal ya apenas funciona: primero hay que enredar el pelo suelto de otra manera y la sesión se alarga bastante. La forma más fácil de ahorrar tiempo es no dejar que el crecimiento llegue a ese largo.
¿Hacen falta pinzas?
No. Las pinzas sujetan un mechón enrollado con las palmas hasta que se fija. Con el fieltrado de raíces solo estorban, así que no usamos pinzas en la raíz.
Qué aguja de crochet usar
Para rastas naturales, usa una aguja de 0,4–0,45 mm. Una de 0,5 mm también puede parecer buena, pero va mejor para rastas sintéticas. Si trabajas con 0,5 mm y te gusta, prueba una vez la de 0,4 mm:
- no deja agujeros en la rasta;
- entra en casi cualquier densidad, tanto en rastas finas como en gruesas y densas;
- coge un mechón pequeño y lo lleva a través de toda la rasta, así que la rasta queda más uniforme.
Su único inconveniente: con una aguja tan fina es fácil pincharse el dedo si trabajas sin cuidado.
Marcas: las mejores agujas con las que hemos trabajado son las de Tulip. Las de Pony se parecen, pero cuesta encontrar una de 0,4 mm. Gamma, mejor no: el metal es blando y se dobla con facilidad.
Por qué duele el retoque y cómo hacerlo sin dolor
Lo que más duele es trabajar con crochet pelo liso sin fieltrar. El fieltrado crea junto al cuero cabelludo un «cojín» denso que es fácil de trabajar, y es justo ese cojín lo que hace que la sesión no duela. Fieltra primero varias filas y solo después empieza con el crochet: cuanto mejor fieltradas estén las raíces, menos se nota el crochet y la rasta no sale más fina que la parte que ha crecido.
La otra causa son las particiones. Triángulos alargados, rombos y rectángulos, es decir, cualquier base en la que una esquina queda mucho más lejos del centro de la rasta que las demás, duelen en el momento de trabajar esa esquina lejana. Si las rastas han crecido 8–10 cm, la partición se puede corregir. Si no, empieza por la esquina más lejana. Y pregunta siempre a la persona cómo lo siente: así se aprende más rápido a hacer el retoque sin dolor.
Cómo retocar las rastas tú mismo
Lo que puedes hacer en casa sin problema:
- separar las raíces por filas y revisar si hay puentes;
- ensanchar con los dedos el tramo fino de la raíz;
- fieltrar las raíces una vez a la semana, frotando la rasta contra el cuero cabelludo por todos los lados.
La corrección con crochet necesita más práctica. La aguja se mueve en perpendicular a la rasta y cada mechón se mete con 2–4 pasadas en el mismo sitio: una sola pasada no basta. Que la rasta quede uniforme y que la aguja no se rompa depende de detalles: cómo sujetas el mechón, dónde apoyas la mano, en qué momento sacas el mechón de la aguja.
Todo esto se ve en vídeo en nuestro curso de mantenimiento de rastas naturales: fieltrado de raíces y corrección con aguja de crochet, incluida la técnica de fieltrado para crecimientos de más de 10 cm, las formas de sujetar la aguja y los movimientos que hacen que el retoque no duela.

